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OPINIÓN

El mantenimiento, aliado clave para el buen funcionamiento de instalaciones críticas

03/05/2019 - José Calzada; Director nacional de Servicios Técnicos de Brócoli Facility Services
El sector hospitalario conforma uno de los ejemplos más claros de instalaciones críticas, pues, por definición, afectan a la salud de las personas. Y dentro de ellas, si hay unos espacios críticos por excelencia, esos son los quirófanos.

Especialmente en este ámbito, el mantenimiento es una inversión imprescindible para el correcto funcionamiento de los equipos y para alargar su vida útil. Estas actividades deben estar siempre planificadas en función de tres aspectos fundamentales: la normativa vigente, el grado de criticidad de la instalación y las horas de trabajo de los equipos afectados. Volviendo al ejemplo de los quirófanos, es importante realizar una planificación de tareas que se recojan en un plan de mantenimiento, donde se debe especificar las gamas, periodicidades y puntos de chequeo de los equipos a mantener, tanto si se trata de los propios equipos del quirófano, como otros tipos de instalaciones que también redundan en su uso óptimo. En este sentido, hablamos de sistemas como los de climatización, electromedicina, cuadros eléctricos e instalaciones que garantizan el suministro eléctrico, como son los Sistemas de Alimentación Ininterrumpida o grupos electrógenos.

El Facility Manager es la figura clave para velar por el buen funcionamiento de las instalaciones. Entre sus recursos disponibles, cuenta con herramientas informáticas de control y gestión que le ayudan en su misión de monitorizar el correcto estado de los servicios. Las denominadas GMAO son herramientas muy orientadas al mantenimiento de instalaciones, donde se recogen documentalmente las acciones planificadas, quedando éstas registradas, y resultando de gran utilidad para el personal encargado del mantenimiento. Yendo aún un paso más allá, es recomendable el uso de aplicaciones móviles para el seguimiento y chequeo de las instalaciones. Estas apps permiten visualizar online y en tiempo real estas tareas realizadas, lo que supone un valor añadido para el Facility Manager, pues no precisa estar en el puesto de trabajo para poder comprobar el correcto funcionamiento de las instalaciones críticas en cualquier momento y desde cualquier lugar.

Con el objetivo de mejorar la atención a los equipos y predecir sus posibles averías, la información obtenida mediante estas aplicaciones permite al gestor de instalaciones controlar que se estén respetando las periodicidades técnico-legales de los equipos; vigilar su disponibilidad –y en el caso específico de los quirófanos, contrastar el óptimo funcionamiento de las instalaciones–; mejorar la eficiencia; y, finalmente, revisar la trazabilidad de las intervenciones y posibles actuaciones correctivas, pudiendo tomar así mejores decisiones acerca de las inversiones que se pueden realizar.

En el sector hay elementos de gestión y nuevos modelos de mantenimiento que no solo se limitan a la prevención, sino también a una concienciación del consumo de las instalaciones, evocando modelos de conducción energética de los equipos mediante intervenciones predictivas. En este punto surgen, por ejemplo, sistemas para el control, mantenimiento y optimización de equipos en instalaciones de climatización de cualquier fabricante. Estos se encuentran conectados por tarjeta de comunicación MODBUS del fabricante, donde se parametriza y controla de forma autónoma la instalación, introduciendo algoritmos y alertas inteligentes que regulan el equipo según las necesidades de la instalación, logrando que trabaje en su rendimiento óptimo.

Hasta hace poco, el mantenimiento estaba considerado como un coste, pero su evolución natural ha ido avanzando hacia otro modelo en el que no solo se concibe como una inversión de futuro que supondrá una mayor productividad y eficacia de las instalaciones, sino que además se perfila como una actividad para crear valor añadido. La clave se encuentra en el paso del mantenimiento correctivo, que se centraba en actuar cuando algo no funcionaba correctamente; al preventivo y predictivo, que permite mejorar el rendimiento de las instalaciones y evitar averías y problemas mayores, algo especialmente importante cuando hablamos de instalaciones críticas.

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