Facility Edición impresa Ver sumarios Suscribete
ARTÍCULO TÉCNICO

Buena gestión y eficiencia energética

03/05/2018 - Hernando Gutiérrez, gerente de IFMA España
Desde hace unos cuantos años, venimos acuñando en nuestro mensaje de gestión como Facility Managers el tema de la Eficiencia Energética y la Sostenibilidad, pero, y si esto hace parte de nuestra actividad de gestión estratégica y de aportación de valor hacia la organización, por qué tenemos que hacer apología a la eficiencia ahora, ¿es que antes no lo hacíamos?

Quizás todo esto viene dado como consecuencia de la pasada crisiseconómica que estamos por fin dejando atrás, y que fue el detonante que dejó en evidencia muchas malas prácticas que en principio deberían haber estado bien gestionadas por los Facility Managers, incluso por la misma dirección de la organización, teniendo en cuenta que es una actividad que toca transversalmente a toda la actividad de las organizaciones y que su impacto en la cuenta de resultados es directo.

Ya en este punto, no vamos a echarnos las manos a la cabeza y lamentarnos por lo que no se ha hecho o bien que se podría haber hecho mejor; mirar hacia atrás siempre es más fácil, ahora lo importante es mirar hacia adelante, con una actitud más estratégica con el fin de gestionar mejor y aportar valor en toda nuestra actividad. Debemos tener en cuenta que en adelante, el consumo energético deberá hacerse de la forma más eficiente, sin disminuir la calidad del servicio y, en lo posible, ahorrando costes.

A día de hoy, las organizaciones están delegando cada vez más estas funciones en el departamento de Facility Management. Dependiendo del tamaño de cada empresa, esta actividad puede tener un impacto más o menos considerable, eso sí, como cualquier otra actividad, debe estar integrada dentro del modelo de gestión y el mapa de servicios, con el fin de que puedan encontrarse sinergias en los procedimientos de trabajo y desarrollarse de una forma más efectiva y alineándose con la estrategia y objetivos de la organización.

Para hablar de eficiencia, el modelo de gestión energética y de sostenibilidad debe estar entonces bien definido e integrarse en los procedimientos de trabajo en donde se detallen los condicionantes y necesidades de la organización para dimensionar su actividad. Se deben tener muy claros los objetivos, los medios con los que se cuenta, los resultados que se desean obtener y, con ello, implantar los indicadores de gestión necesarios que faciliten cuantificar su impacto mediante una evaluación continua y real de la situación.

Con una estructura de trabajo, bien definida y comunicada, es mucho más fácil estudiar las posibles estrategias para conseguir ser mucho más eficientes, y ya no solo en temas de gestión energética sino en toda la operativa de gestión de los inmuebles, activos y de los servicios que tenga bajo su control, es allí donde comienza a ser una actividad estratégica y donde podremos decir que estamos haciendo Facility Management.

Para asumir responsabilidades y hacer frente a un proyecto de eficiencia energética, siempre es necesario conocer cuál es la situación de partida, tener a mano la información histórica de consumos, identificar posibles fallos, alteraciones y sus motivos con el ánimo de hacer una valoración objetiva de todas las instalaciones, conocer su estado, políticas y gamas de mantenimiento, ya sea como actividad propia o externalizada y con ello saber si están funcionando de forma eficiente; y de no ser así, poder tomar medidas reales.

Sin estos datos de partida, no conseguiremos hacer una gestión eficiente de las instalaciones y será como dar palos de ciego ante una situación que puede volverse insostenible.

Para leer el artículo completo, acceda a este enlace.

Palabras clave:

Volver

Servicio de ALERTAS

Con nuestro servicio GRATUITO de ALERTAS, tú decides la información que te interesa