Facility Management and Services 16

64 ARTÍCULO TÉCNICO CONSULTORÍA Y Gestión FM E l alcance del FM es muy am- plio, mucho más de lo que se puede llegar a reconocer a primera vista, incluso para aquellos que ya estén familiarizados con el tema. Son muchas las veces que me dicen después de una charla o sesión de formación que no sabían que el Workplace , el Real Estate corporati- vo o la energía también podrían ser parte del FM. No podemos olvidar que la decisión final sobre qué incluir o no dentro de las funciones que se asignan al departamento de Sopor- te la tiene la empresa cliente, que es quien recibe ese apoyo. También es ella quien determina cómo quiere resolver sus necesidades vinculadas a inmuebles y servicios, y los re- cursos o esfuerzos que va a de- dicar a hacerlo. Todo esto hace realmente necesario invertir en que las organizaciones reconoz- can lo que es el FM y lo que abar- ca de verdad. Las competencias que cubre la disciplina de forma teórica han ido cambiando, mucho y muy de- prisa, y no se puede ser ajeno a esta transformación. En la norma europea de FM 15221-4, publica- da hace unos años y que se ocu- pa de la taxonomía o la clasifica- ción de los servicios, se hablaba de que el IT era parte del sopor- te. Eso a día de hoy no es solo impensable, sino que puede cau- sar cierto conflicto con un área realmente poderosa de las em- presas. A cambio de perder algu- nas, se han ido recibiendo otras com- petencias, aunque de forma más tí- mida, que se deben reconocer e in- tegrar en los modelos. Las nuevas normas van a ayudar a eso, y la re- cientemente publicada ISO 41011 in- corpora un aspecto clave en la defi- nición del FM como es las personas. Ésta es la única palabra que se repi- te dos veces, lo que denota su nuevo enfoque y relevancia para los usuarios y ocupantes, más que la de los pro- pios inmuebles. Cuando hace unos años estábamos cerrando el esquema de los bloques de nuestro Master, algunos de los ase- sores pensaban que dedicar dos mó- dulos al desarrollo personal y gestión de equipos quizá era mucho, pero que desde luego enfocar uno de los veinte exclusivamente a la gestión de los clientes era demasiado. Hoy que- da claro que no íbamos desencami- nados en nuestras predicciones, sien- do este módulo uno de los más de- mandados y mejor valorados de toda la oferta de formación. Es importan- te poder diferenciar a los individuos que interactúan con los inmuebles, sus necesidades, sus expectativas y, en definitiva, su relación global con su entorno. Todo esto requiere de una buena psicología, ya que cada uno es diferente y se tomará las cosas de for- ma distinta. Aunque esto lo tenemos muy en cuenta en gestión del cambio asociado a un proyecto, el día a día también requiere de unas ha- bilidades especiales. Si un edificio funciona bien des- de el punto de vista operativo, es accesible, eficiente, pero las per- sonas no pueden interactuar de forma correcta, no son produc- tivas, no se transfiere el conoci- miento o no se fomentan las tran- sacciones; no se está cubriendo el objetivo básico de su existen- cia. Se aplique donde se aplique el modelo de FM –en una oficina, en una universidad o en un cen- tro comercial–, si no se fomen- ta o facilita que las personas que lo ocupan desarrollen plenamen- te la actividad para la que están allí, no sirve correctamente a su propósito. Y no es que no funcio- ne de forma operativa, que pue- David Martínez CEO de FMHOUSE . Consultant, Lecturer, Researcher & Facility Management Activist Más psicología y menos mantenimiento en Facility Management

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