Ginés Ángel García Presidente A3E

Ginés Ángel: “La relación entre Facility Management y las ESE evolucionará hacia una mayor colaboración estratégica”

presidente A3E

El sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE), en vigor desde 2023, ha marcado un punto de inflexión para las Empresas de Servicios Energéticos (ESE), posicionándolas como agentes imprescindibles en la mejora de la eficiencia energética de los edificios. Ahora, según explica el presidente de A3E en esta entrevista, la colaboración con el Facility Management abre nuevas vías para el cumplimiento normativo, la sostenibilidad y la optimización operativa.

¿En qué situación se encuentra el sector de las Empresas de Servicios Energéticos (ESE)?

El sector de las ESE se encuentra en una fase de consolidación y crecimiento sostenido, impulsado por el marco regulador europeo y nacional orientado a la descarbonización y con altas exigencias en cuanto a la eficiencia energética. Me gustaría destacar la entrada en vigor del sistema de Certificados de Ahorro Energético en España en 2023, que ha marcado un antes y un después para todo el sector de los servicios energéticos. En 2024, el balance del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico muestra que se han acreditado más de 2 TWh de ahorro anual, con más de 1.200 actuaciones registradas y una reducción de 500.000 toneladas de CO2. Más allá de los datos globales de todos los sectores y áreas de actividad, el sistema ha tenido un impacto clave también en la gestión de los edificios para hacerlos más sostenibles. Este sistema ha permitido a las ESE monetizar sus actuaciones y convertirse en un actor imprescindible para el cumplimiento de los objetivos energéticos y ambientales del país. No obstante, el reto sigue siendo ampliar su penetración en el sector terciario y residencial, donde aún hay un gran potencial por explotar.

¿Cuál considera que es el rol clave del Facility Management? ¿Cómo ve la evolución de su relación con las ESE?

El Facility Management tiene un rol fundamental como integrador de soluciones de eficiencia energética dentro de la gestión global de los edificios. Su capacidad para gestionar activos, procesos y personas lo posiciona como un agente clave para implementar medidas de ahorro energético de forma eficiente y sostenida en el tiempo.
Creo que la relación entre Facility Management y las ESE evolucionará hacia una mayor colaboración estratégica, donde el Facility Management actúe como interlocutor técnico y operativo de las ESE dentro de las organizaciones, facilitando el despliegue de soluciones, el acceso a datos, la validación de ahorros y el alineamiento con las metas ESG. La colaboración entre ambas figuras es una palanca hacia edificios más sostenibles y eficientes que ahorran energía y presupuesto y que, por encima de todo, cuidan de las personas.

¿Cómo pueden las ESE contribuir más efectivamente en el cumplimiento normativo y de sostenibilidad?

Las ESE aportan valor no sólo en la ejecución de proyectos, sino también en la gestión documental y de indicadores, la verificación de ahorros y la adaptación a nuevas normativas (como el RD 390/2021 sobre certificación energética o el nuevo marco europeo Fit for 55), que como vemos son cada vez más exigentes en Europa. A través de su conocimiento técnico y experiencia regulatoria, pueden garantizar que las instalaciones cumplan con los requisitos de eficiencia energética, emisiones y consumo de energía final, además de facilitar la generación de los mencionados Certificados de Ahorro Energético (CAE) como evidencia de cumplimiento. Para el Facility Management, contar con una ESE permite convertir la obligación normativa en una oportunidad de mejora y ahorro económico y mejora de las prestaciones del edificio.

¿Cómo están abordando las organizaciones el reto de reducir costes operativos y mejorar la eficiencia energética?

Las organizaciones están migrando de un enfoque reactivo a uno estratégico, donde la eficiencia energética ya no es solamente una cuestión de ahorro, sino un componente central de la gestión de activos. Se están implementando planes de eficiencia energética, auditorías regulares y KPIs específicos, priorizando las inversiones con retorno a corto y medio plazo. Son tendencias no sólo en España, sino en el ámbito europeo de las que no nos podemos permitir ‘descolgarnos’. En A3E, por ejemplo, participamos en un proyecto europeo LIFE, denominado Audit Plus, que ayuda a la industria intensiva en energía a hacer más eficientes sus procesos e instalaciones a través de auditorías energéticas, y pone a estas industrias en contacto con las ESE que les ayudarán a hacer realidad las medidas más adecuadas en cada caso, mejorando así su competitividad.

Además, muchas empresas están optando por contratos de rendimiento energético (EPC), que permiten alinear la inversión con los ahorros obtenidos. Como sabemos, en España, esta actividad está regulada por el Real Decreto 56/2016 de 12 de febrero, por el que se traspone la Directiva 2012/27/UE, relativa a la eficiencia energética, en lo referente a las auditorías energéticas, acreditación de proveedores de servicios y auditores energéticos y promoción de la eficiencia del suministro de energía. Se trata de un acuerdo contractual entre el beneficiario y el proveedor de una medida de mejora de la eficiencia energética, verificada y supervisada durante la vigencia del contrato, en el que las inversiones (ya sean obras, suministros o servicios) en dicha medida se abonan como resultado de un grado de mejora de la eficiencia energética acordado contractualmente o de otro criterio de rendimiento energético acordado como, por ejemplo, el ahorro financiero o la garantía de ahorros contractuales.

¿Qué están haciendo los Facility Managers y las ESE en la integración de tecnologías innovadoras?

Están adoptando tecnologías como sistemas BEMS, sensores IoT, modelos predictivos con IA y plataformas de análisis energético. Los Facility Managers están liderando la digitalización de los edificios y las ESE, por su parte, están aportando la capa de inteligencia energética y análisis de datos, necesaria para maximizar los beneficios de estas tecnologías. Esta colaboración está permitiendo pasar del mantenimiento correctivo al predictivo, y del control manual a la automatización basada en datos. Todo un salto cualitativo de la mano de las nuevas tecnologías.

¿Qué soluciones tecnológicas han demostrado ser más efectivas?

En mi opinión las más efectivas incluyen: Sistemas de gestión energética (EMS/BEMS) con dashboards integrados; monitorización en tiempo real con IoT para identificar consumos anómalos; iluminación LED inteligente con sensores de presencia y luz natural; climatización con control por zonas y regulación adaptativa; recuperadores de calor y free-cooling en sistemas HVAC o simulación energética digital (gemelos digitales) para modelar el comportamiento del edificio.
Estas soluciones permiten reducciones del consumo energético entre el 10% y el 40%, dependiendo del punto de partida.

¿Cómo pueden las ESE aportar su experiencia en IA, IoT y Big Data?

Las ESE tienen la capacidad de implementar arquitecturas de gestión energética basadas en datos, donde los sensores IoT capturan información, los algoritmos de IA detectan patrones y oportunidades de mejora y el Big Data permite analizar tendencias a escala de edificio o cartera. Esta combinación tecnológica permite la optimización continua de la operación energética y la detección temprana de desviaciones o ineficiencias para corregirlas. Además, ayuda a la mejora en la planificación de mantenimientos necesarios y a la verificación precisa de los ahorros generados, esencial para los CAE.

¿Cuáles son los beneficios de establecer alianzas con las ESE para implementar soluciones sostenibles?

Establecer alianzas con ESE permite: tener acceso a financiación o fórmulas como el EPC, que antes he mencionado. También nos ayudan en la reducción del riesgo técnico y de ejecución, aceleran el cumplimiento normativo y de objetivos ESG y nos abren las puertas a soluciones tecnológicas punteras.

No olvidemos tampoco la capacidad de generar CAE, con retorno económico directo. En definitiva, es una relación ‘ganar-ganar’ donde el Facility Manager obtiene herramientas, conocimiento y respaldo técnico; y por su parte las ESE, acceso a proyectos escalables y repetibles.

Ha mencionado varias veces el sistema CAE. ¿Cuál es su visión sobre el Sistema de Certificados de Ahorro Energético y el papel de A3E?

El sistema CAE ha sido un catalizador para el sector. Ha permitido poner en valor de forma tangible los ahorros energéticos, dinamizando el mercado e incentivando inversiones que, de otro modo, no se habrían ejecutado. Sólo en su primer año se han registrado más de 755 solicitudes, lo que demuestra su buena acogida. A3E ha sido clave en su desarrollo, ayudando a definir los protocolos, el catálogo de fichas estandarizadas y divulgar la información necesaria a través de las jornadas de la Ruta CAE, de la que ya estamos en el segundo año, para que llegue de forma ágil y clara a los agentes e intervinientes en el proceso, desde los sujetos obligados y delegados a los verificadores, ahorradores e instaladores.

Como siempre hacemos, además hemos representado la visión del sector de la eficiencia energética. El sistema hace atractiva la inversión en eficiencia energética de particulares, empresas y organismos, ya que se obtiene un ingreso en contraprestación a esa inversión certificada. A medida que el sistema evoluciona y se incorporan subastas y nuevos métodos de cálculo, su papel seguirá siendo esencial para asegurar la transparencia, la trazabilidad y la fiabilidad técnica.