En el entorno de oficina, la higiene de manos va mucho más allá de una cuestión de limpieza: influye directamente en la salud, el bienestar y la productividad de los equipos. Espacios compartidos como salas de reuniones, zonas comunes, cocinas, ascensores o puestos de trabajo concentran numerosos puntos de contacto donde una correcta higiene resulta fundamental para prevenir la propagación de gérmenes.
Con motivo del Día Mundial de la Higiene de Manos, Tork, la marca de higiene profesional de Essity, recuerda la importancia de mantener una higiene de manos eficaz y constante como una de las medidas más sencillas y efectivas para proteger la salud de empleados y visitantes.
Según la Organización Mundial de la Salud, mejorar las prácticas de higiene de manos puede reducir hasta en un 50 por ciento la transmisión de patógenos. En oficinas y espacios de trabajo híbridos, este gesto cotidiano se convierte en una herramienta clave para reducir contagios, prevenir bajas laborales y reforzar la confianza dentro del entorno profesional.
Lavarse correctamente las manos no solo ayuda a prevenir enfermedades, sino que también transmite una sensación de cuidado y responsabilidad compartida. Para los empleados, trabajar en un espacio que prioriza la higiene genera mayor tranquilidad, mejora la percepción del entorno laboral y favorece una experiencia más positiva en el día a día.
Manos limpias: bienestar, confianza y productividad
Según explica Aitor Perfecto, director del área de higiene profesional de Essity, “una adecuada higiene de manos es un gesto sencillo, pero esencial para proteger la salud de las personas y crear entornos laborales más seguros. En la oficina, además, tiene un impacto directo en el bienestar de los equipos y en la percepción de cuidado por parte de la empresa”.
Desde hace años, Tork trabaja para concienciar sobre la importancia del lavado de manos como parte fundamental de cualquier estrategia de bienestar y prevención en el entorno laboral. “No hablamos solo de salud, sino también de cultura corporativa. Una correcta higiene de manos protege, genera confianza y contribuye a espacios de trabajo más saludables y productivos”, añade.
Lavarse las manos con jabón durante 30 segundos y secarlas correctamente con toallas de papel permite eliminar hasta el 90 por ciento de la flora transitoria, como bacterias y virus. En oficinas con alta rotación de personas y múltiples superficies compartidas, este gesto resulta especialmente importante para reducir riesgos y mantener un ambiente seguro.
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