Gestión de zonas verdes en Facility Management

Sostenibilidad, tierra, verde, medio ambiente
Gertrudis Bujalance

La gestión de zonas verdes en Facility Management va mucho más allá del simple mantenimiento estético. Se trata de una estrategia integral que impacta en la salud de los ocupantes, en la eficiencia operativa del edificio y en el cumplimiento de objetivos de sostenibilidad. Un enfoque profesional permite convertir estos espacios en activos reales que aportan valor ambiental, económico y social.

Este modo de administrar los «bosques urbanos» debe integrar criterios ambientales, tecnológicos y sociales, asegurando no solo mejorar la imagen del edificio, sino también el bienestar de sus usuarios, dentro de los parámetros de los objetivos ESG.

Facility Management: Gestión eficiente de las zonas verdes

En primer lugar, es fundamental entender que las áreas verdes no son decorativas: regulan la temperatura, mejoran la calidad del aire, reducen el estrés de los usuarios y aumentan el valor percibido del inmueble. Por ello, su gestión debe estar alineada con los objetivos generales del Facility Management, incluyendo la reducción de costes, la comodidad y el cumplimiento de certificaciones como LEED, BREEAM o WELL.

La tecnología juega un papel clave. Sistemas de riego por aspersión con sensores de humedad, uso de compostaje orgánico a partir de restos de poda y aplicación de fertilizantes naturales permiten reducir el consumo de agua y químicos, minimizando el impacto ambiental. Además, la incorporación de especies nativas y adaptadas al clima local posibilita minimizar el mantenimiento y favorece la biodiversidad urbana.

Planificar el mantenimiento con una buena gestión de los datos

Una buena práctica es planificar el mantenimiento con un control estrecho de los datos. Esto implica llevar un inventario detallado de las especies vegetales, sus necesidades hídricas, estaciones de floración y riesgos de plaga. Con esta información, se puede diseñar un calendario eficiente de las podas, riegos y fertilizaciones, evitando sobrecostes por improvisación o sobretratamiento.

Desde el punto de vista operativo, es recomendable externalizar el mantenimiento a empresas especializadas que cuenten con certificaciones en gestión ambiental y personal capacitado. Esto no solo garantiza un servicio técnico de calidad, sino que también libera al equipo de FM para centrarse en funciones estratégicas como la planificación presupuestaria o la evaluación de proveedores.

Finalmente, la educación y comunicación con los usuarios del espacio es esencial. Campañas de concienciación sobre el cuidado de las áreas verdes, jornadas de voluntariado o huertos comunitarios fomentan la corresponsabilidad y reducen los daños por mal uso.