El estadio Craven Cottage, sede del Fulham FC en Londres, ha finalizado la remodelación de su tribuna Riverside Stand. El proyecto, diseñado por los estudios de arquitectura Populous y Stuart Forbes Associates bajo la dirección de Legends y Rayner Rowen, amplía el aforo del recinto en 4.000 asientos y transforma el complejo en un activo multifuncional orientado a su explotación durante todo el año.
La intervención arquitectónica ha redefinido la relación del estadio con su entorno mediante la incorporación de nuevos usos. El edificio alberga ahora restaurantes, espacios para eventos corporativos, un gimnasio, terrazas panorámicas, una cubierta con piscina y un paseo fluvial público a orillas del río Támesis.
Para la pavimentación de este paseo fluvial y de las terrazas exteriores de la infraestructura, los responsables del proyecto seleccionaron la tarima MOSO Bamboo X-treme, de la que se han instalado un total de 1.782 metros cuadrados de la mano de la firma instaladora Outdoor Deck Company.
Especificaciones técnicas para la gestión de activos de uso mixto
La gestión operativa de infraestructuras deportivas de uso mixto exige la selección de materiales de alta durabilidad capaces de soportar un tránsito peatonal masivo, la instalación de áreas de restauración temporales e incluso el paso de vehículos de mantenimiento ligero.
Para dar respuesta a estas necesidades, se suministraron lamas de 1850 x 137mm con un espesor de 30mm. El material es sometido a un proceso de tratamiento térmico que le confiere una alta estabilidad dimensional, reduciendo los movimientos por contracción y dilatación habituales en entornos con variaciones extremas de humedad y temperatura.
En cuanto a sus propiedades de seguridad y resistencia, el pavimento dispone de una clasificación de reacción al fuego Bfl-s1 (según norma DIN EN 13501-1), certificación de durabilidad biológica de Clase 1 y una Clase de Servicio 4. A estas especificaciones se suma una cobertura estructural de 25 años para aplicaciones exteriores expuestas.
Michael van Houten, responsable de la firma en la región DACH, señala que en proyectos de esta envergadura la viabilidad técnica a largo plazo es prioritaria, requiriendo soluciones que garanticen la estabilidad estructural y la seguridad durante décadas bajo condiciones de explotación exigentes.

Pavimento exterior de bambú
Dada la ubicación del paseo fluvial junto al cauce del río Támesis, la prevención de caídas y resbalones se fijó como un parámetro crítico en el diseño del espacio exterior. La tarima base cuenta de fábrica con una clasificación de resistencia al deslizamiento R11.
Sin embargo, para las zonas de mayor concurrencia del paseo público, la compañía Gripsure UK Ltd integró un doble perfil antideslizante en las lamas de bambú. Esta modificación técnica permitió elevar la certificación del pavimento hasta el grado R13, el nivel de máxima exigencia normativa para superficies exteriores húmedas o expuestas a un tránsito público intensivo.
Sostenibilidad y ciclo de vida en grandes infraestructuras
La elección de este material responde también a los criterios de descarbonización y sostenibilidad que se exigen actualmente en la construcción y mantenimiento de grandes activos inmobiliarios.
La especie utilizada (Moso) alcanza su madurez para la cosecha en un periodo de entre cuatro y cinco años. Al tratarse de una gramínea, la planta no muere tras el corte, sino que vuelve a brotar del rizoma subterráneo sin necesidad de replantación.
Grietje Bankras, gerente de exportación de la compañía, apunta que el bambú ha pasado de considerarse un material alternativo a integrarse en proyectos de alta exigencia técnica debido a que ofrece un nivel de prestaciones mecánicas equivalente al de las soluciones constructivas tradicionales, pero con una huella ambiental significativamente menor.
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