Los centros de datos son ya infraestructuras clave para la economía digital, pero también un gran reto energético. La UE advierte que su consumo eléctrico podría superar el 3% en 2030, lo que obliga a acelerar su eficiencia y sostenibilidad. En España, el PNIEC y la Estrategia de Inteligencia Artificial refuerzan esta línea con un marco regulatorio específico que busca que estas instalaciones operen bajo los más altos estándares de gestión energética y ambiental. ¿Cómo valora que España esté avanzando en un marco normativo específico para regular la eficiencia energética y la sostenibilidad de los centros de datos?
Es un paso imprescindible y muy positivo. Los centros de datos son infraestructuras críticas para la economía digital, pero también grandes consumidores de energía. Contar con un marco normativo específico permite establecer reglas claras, fomentar la transparencia y acelerar la adopción de buenas prácticas. Además, posiciona a España como un país comprometido con la sostenibilidad y competitivo para atraer inversiones en este sector estratégico.

La Directiva Europea señalaba que los centros de datos podrían alcanzar en 2030 más del 3% del consumo eléctrico total. ¿Hasta qué punto este dato refleja la urgencia de actuar?
Ese dato es una llamada de atención. Si no se actúa con rapidez y ambición, el crecimiento del sector puede comprometer los objetivos de descarbonización. Pero también es una oportunidad: si conseguimos que ese 3% sea gestionado con criterios de eficiencia energética, los centros de datos pueden convertirse en referentes de sostenibilidad tecnológica. Eso sí, se va a requerir financiación e incentivos.
¿Qué rol está jugando A3E y las empresas de eficiencia energética en este proceso de consulta pública y de acompañamiento a las compañías del sector?
A3E está siendo un actor clave, aportando conocimiento técnico, canalizando la voz del sector y promoviendo soluciones innovadoras. Las empresas de eficiencia energética, por su parte, están ayudando a los operadores a entender los requisitos normativos, identificar oportunidades de mejora y diseñar estrategias de cumplimiento que, además, mejoren su competitividad y reputación.
Mención especial merece el sistema de Certificados de Ahorro Energético impulsado por el MITECO en España, que está funcionando como una verdadera palanca para incentivar las inversiones en eficiencia energética, ya que permiten obtener una compensación económica tras certificar el ahorro energético a través del sistema. De forma sencilla, directa, ágil y mucho más rápida que una subvención o ayuda.
A3E está comprometida con la divulgación y consolidación de este sistema a través de la Ruta CAE y la organización del primer Congreso CAE de España que tuvo lugar el pasado mes de junio con la asistencia de más de 250 personas. Hasta septiembre, 24 de nuestras empresas asociadas estaban ya acreditadas por el MITECO como sujeto delegado, sujeto obligado o verificador, lo que da una idea de nuestro compromiso.
El Real Decreto introduce obligaciones de reporte en aspectos como energía consumida, origen renovable, agua empleada o refrigerantes. Según su experiencia, ¿qué indicadores cree que serán más determinantes para medir la eficiencia real de un centro de datos?
El PUE (Power Usage Effectiveness) sigue siendo un indicador clave. Para mejorarla, se utilizan estrategias como la automatización, el uso de refrigeración líquida, la virtualización, la integración de inteligencia artificial y el diseño modular, junto con el cumplimiento de regulaciones europeas y nacionales como el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) en España.
La eficiencia energética es clave tanto para el óptimo rendimiento del centro de datos como para su sostenibilidad. Pero debe complementarse con otros como el WUE (Water Usage Effectiveness), el uso de energía renovable (REE) y la intensidad de carbono por unidad de procesamiento. También será fundamental medir la reutilización del calor y la circularidad de los recursos empleados.
Una de las medidas más comentadas es la obligación de aprovechar el calor residual. ¿Qué oportunidades reales abre esta medida para las ciudades y su transición energética?
Es una medida transformadora. El calor residual de los centros de datos puede alimentar redes de climatización urbana, invernaderos, procesos industriales o incluso viviendas. Esto no solo mejora la eficiencia global del sistema, sino que convierte a los centros de datos en nodos activos de la transición energética local. Es una oportunidad para crear sinergias entre el mundo digital y el urbano.
La refrigeración es uno de los grandes retos de sostenibilidad en los centros de datos. ¿Qué tecnologías o soluciones ve con mayor potencial para reducir el consumo de agua potable y el uso de refrigerantes contaminantes?
La refrigeración líquida directa, los sistemas de free cooling y el uso de refrigerantes naturales como el CO2 o el amoníaco están ganando terreno. También vemos avances en Inteligencia Artificial aplicada a la gestión térmica, que permite optimizar el uso de recursos en tiempo real. La clave está en diseñar soluciones adaptadas al clima local y al perfil de carga del centro.
Aunque esta norma se centra en centros de datos, ¿qué aprendizajes pueden extrapolarse a otros edificios intensivos en energía como hospitales, aeropuertos o grandes complejos de oficinas?
Muchos. La gestión activa de la energía, la monitorización avanzada, el uso de indicadores normalizados y la valorización de residuos térmicos son prácticas replicables. Además, la cultura de reporte y mejora continua que promueve esta norma puede inspirar a otros sectores a adoptar modelos más sostenibles y resilientes.
Y por último, ¿qué mensaje lanzaría a las empresas que están trabajando en proyectos innovadores en este ámbito?
Les animaría a visibilizar su esfuerzo y liderazgo. Los Premios de Eficiencia Energética y Sostenibilidad de A3E son una excelente plataforma para compartir buenas prácticas, inspirar al sector y poner en valor el talento y la innovación. Presentar un proyecto no solo es un reconocimiento, sino también una forma de contribuir activamente a la transformación energética del país compartiendo experiencia y buenas prácticas. La oportunidad está abierta a todas las empresas que quieran participar en la web.






