Juan Cerezo, director comercial de Lincamar
Juan Cerezo Director comercial nacional Limcamar

Las smart cities y los smart building dentro del FM desde el enfoque de la limpieza

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Las smart cities emergen como una sucesión natural de los avances tecnológicos con el objetivo de dar respuesta a las necesidades presentes y futuras de las personas y del uso que estas hacen de los espacios. Las smart cities se apoyan en las tecnologías para establecer mecanismos que relacionen los espacios, las personas y las conexiones para lograr un uso más eficiente y sostenible del entorno.

Su desarrollo se traduce en nuevos modelos de energía, movilidad, inmuebles e, incluso, servicios que se enfocan en mejorar la experiencia de las personas en el uso de los espacios. Todo ello se engloba en un objetivo compartido con nuestro sector que busca asegurar el desarrollo de la actividad principal de nuestros clientes, mientras mejora la experiencia de los usuarios en edificios administrativos, sanitarios, industriales, logísticos o de ocio.

Oportunidades para las smart cities dentro del FM

Los smart building se diseñan como modelos de eficiencia donde la domótica toma un papel relevante. Nuestra función como gestores de servicios asociados a los inmuebles es adaptar nuestros equipos a estas particularidades, al mismo tiempo que trabajamos en el desarrollo de innovaciones que doten de esa “inteligencia” a los procesos tales como la utilización de maquinaria y sistemas de suministro conectados, empleo de sensores, controles de aforos en las estancias y la implementación de tecnología QR y NFC.

La creación de servicios inteligentes en las smart cities se centra en conectar lo físico con lo digital. Por ello, Limcamar trata de emplear plataformas de gestión global aplicadas al análisis de datos y a la toma de decisiones, proporcionando así resultados optimizados que se traducen en un beneficio para el cliente y para la empresa. Son, finalmente, la aplicación de estas y otras tecnologías las que hacen que podamos comenzar a dotar de “inteligencia” a los edificios.

Las personas adquieren un papel relevante en esta transformación, ya que se deben establecer sinergias entre el factor tecnológico y el humano que permitan lograr los mayores beneficios para el cliente. La programación de parámetros desde un análisis técnico profesional basado en la experiencia de nuestros equipos es la clave para dotar de “alma” a toda esta tecnología digital.

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Ventajas

La utilización por parte de las empresas proveedoras de servicios auxiliares de plataformas de gestión informatizadas, la aplicación de la IoT mediante sensores y maquinaria conectada en el diseño de los procesos de trabajo y la implementación de la inteligencia artificial en el análisis de datos y la toma de decisiones optimiza el servicio traduciéndose en un beneficio para el cliente y su actividad.

Estas aportaciones permiten obtener una gestión global y en tiempo real de los activos, un ahorro de energía, mayores niveles de seguridad y un control más efectivo de los espacios. Por ello, su desarrollo en los servicios de Facility Management permite aumentar la eficiencia operativa de los espacios y mejorar los procesos, sin olvidar la importancia de que en su diseño se ponga también el foco en la experiencia de las personas que hacen uso de estos espacios y en su funcionalidad.

La aplicación de estas herramientas tecnológicas nos permite recoger una amplia gama de datos relativos al servicio que nos facilita el diagnóstico, control y gestión en tiempo real. En Limcamar empleamos la plataforma de gestión digital de desarrollo propio denominada SQT, que nos permite observar las necesidades surgidas y dar órdenes de forma remota a la plantilla del centro o a personal asociado al mismo, mejorando así los tiempos de respuesta y ofreciendo un servicio proactivo.

Beneficios

La profesionalización y la mejora continua son factores claves del sector para ofrecer soluciones eficientes a nuestros clientes. En Limcamar, como proveedores especialistas en la prestación de servicios de limpieza, adaptamos nuestro trabajo a las demandas de cada cliente, siendo conscientes de que nuestra labor como aliados es la de garantizar los máximos niveles de calidad con un proyecto sostenible económica, social y medioambientalmente.

La evolución hacia estos modelos permite generar actuaciones inmediatas diseñadas ad hoc para cada situación, lo que permite emplear los recursos óptimos, siendo más ágiles y flexibles e introduciendo procesos tecnológicos allí donde fuera necesario.

Retos de su implementación

La función del FM es la de acompañar a los clientes en la gestión y mantenimiento de sus instalaciones, por lo que el principal desafío que nos plantea la ejecución de estas tecnologías es ser capaces de mostrar a los clientes la relación coste/oportunidad que supone aplicar estas innovaciones para mejorar la eficiencia de sus espacios y la experiencia de las personas que trabajan o hacen uso de sus instalaciones. Sin olvidar el hecho de trabajar en el desarrollo de mecanismos adecuados que aseguren la protección de los datos recogidos para su análisis.

Debemos poner el foco en la motivación y formación de las plantillas de trabajo para lograr una predisposición positiva a todas estas transformaciones. Únicamente con su implicación estas innovaciones se convertirán en una realidad dentro del sector.