Los Facility Services y la tecnología forman un tándem perfecto para un entorno que camina hacia la sostenibilidad en un marco de ciudades inteligentes y energéticamente responsables. La aplicación de los sistemas avanzados y la formación actualizada de los equipos, como en el caso de BCL, de SIFU, unido a un trasfondo ético, supone la fórmula perfecta para lograr un entorno realmente inteligente.
Los expertos estiman que en tan solo 25 años, 75 de cada 100 personas del mundo vivirán en una gran ciudad. De cumplirse estas demoledoras predicciones, que poco a poco se van acercando, esto supondrá que las megaciudades se convertirán en auténticos ejes demandantes de la energía planetaria.
Esto obliga a trabajar de forma incansable en sistemas y acciones en pro de la optimización del gasto energético, y para ello la figura de la smart city, y por extensión del smart building, resulta fundamental.
Continuando con la analogía, todo edificio inteligente, residencial o profesional necesita de un mantenimiento global, de unos Facility Services, acordes con esta necesidad de salvaguardar la eficiencia y el ahorro, pero siempre poniendo en el centro el confort de las personas. La creación de espacios well-being es una tendencia al alza en entornos como el profesional, en el que la retención del talento pasa en muchas ocasiones por aspectos ajenos al salario, y se centra en la calidad laboral y de vida en general, complementada por la sostenibilidad y la responsabilidad social.
Tecnología responsable
En este dinámico entorno, SIFU, como especialista en Facility Services socialmente responsables, condensa todas esas premisas que poco a poco se están convirtiendo en indispensables en un mercado que también tiene muy en cuenta el equilibrio entre calidad y precio.
Ser sostenible y responsable no es una opción, poco a poco se está convirtiendo en premisa indispensable en la contratación de servicios. Un ejemplo de estos sectores clave, cada vez más el marco de los smart buildings, es el campo del mantenimiento integral de instalaciones. En concreto, esta área, fundamental en los edificios tanto residenciales como profesionales, está muy relacionado con algunos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Por ejemplo, el 3 (salud y bienestar), en lo que respecta a la calidad interior y el confort térmico; el 6 (agua limpia), relacionado con el control y prevención de aspectos como la legionella; y el 7 y el 13 (energía y clima), relacionados con la optimización de la climatización.
Toda esta eficiencia energética, ese control, tanto del consumo como de los procedimientos, solo es posible con la ayuda de, por un lado, equipos profesionales con la última formación; y, por otro, las tecnologías más avanzadas de captación de datos, análisis y control de las instalaciones. De hecho, el mismo concepto de smart building, y por extensión de smart city, pasa por una correcta y siempre actualizada implementación de las TIC. Esto pone de manifiesto la importancia de los Building Management System (BMS) para el control de las instalaciones.
Aquí tienen mucho que decir el Internet de las Cosas (IoT), y nunca mejor dicho, pues gracias a estos sistemas, la captación de datos exhaustivos y en tiempo es una posibilidad tangible. Esto unido al Big Data, a la gestión efectiva de los datos, da como resultado un sinfín de posibilidades.
De este modo es posible un control integrado y automatizado de todos sus sistemas, desde la climatización hasta la seguridad antiincendios, pasando por la iluminación o el control de accesos. Además, esto no solo facilita la gestión y seguimiento de las instalaciones; sino que también proporciona un rendimiento más eficiente y un uso de los espacios más confortable, lo que redunda en mejores condiciones de vida y trabajo.
Ayuda a las empresas en ciudades inteligentes
La importancia de la gestión inteligente de los espacios no es discutible. Por esta razón, BCL, división especializada en Facility Services de SIFU, ayuda a sus clientes a mantener unas instalaciones eficientes. Para ello, desarrollan e implantan planes de eficiencia energética y ahorro en los consumos de las instalaciones, desde los suministros (electricidad, energía, agua, climatización…), hasta la optimización de los recursos humanos, con personal cualificado para los distintos puestos necesarios para la gestión de instalaciones (mantenimiento, conserjería, control de accesos, administración, limpieza…).
Precisamente la marca diferencial de SIFU es, aparte de ayudar a las empresas a avanzar tecnológicamente y su apartado de Facility Services, su propuesta socialmente responsable, con una apuesta decidida por la inclusión sociolaboral desde hace más de treinta años. Porque una ciudad inteligente, un edificio inteligente, no puede carecer de alma, de un apartado socialmente responsable y ético.





