Cada 21 de Octubre se celebra el Día Mundial del Ahorro de Energía, una fecha que nos recuerda la importancia de utilizar los recursos energéticos de forma responsable. En el ámbito del Facility Management, esta efeméride cobra especial relevancia, ya que la gestión eficiente de la energía en edificios e infraestructuras es una de las funciones estratégicas del sector.
El Día Mundial del Ahorro de Energía pone el foco en el Facility Management como motor de eficiencia
El Facility Management no solo se encarga del mantenimiento operativo de las instalaciones, sino que también lidera iniciativas para reducir el consumo energético, disminuir la huella de carbono y mejorar la sostenibilidad de los edificios. En este contexto, el Día Mundial del Ahorro de Energía se convierte en una oportunidad para reforzar el compromiso del sector con la eficiencia energética y la transición hacia modelos más sostenibles.
Una de las acciones más efectivas que puede implementar un departamento de FM es la realización de auditorías energéticas periódicas, que permiten identificar puntos de mejora en sistemas de climatización, iluminación y equipamiento. Sustituir luminarias convencionales por tecnología LED, optimizar el rendimiento de los sistemas HVAC o instalar sensores de ocupación son medidas que generan ahorros significativos y reducen el impacto ambiental.
Además, el uso de tecnologías inteligentes como los sistemas BMS (Building Management Systems) permite automatizar y controlar el consumo energético en tiempo real, ajustando la operación de los equipos a las necesidades reales del edificio. Esto no solo mejora la eficiencia, sino que también prolonga la vida útil de los activos y reduce costes operativos.
El compromiso normativo también impulsa al sector hacia la eficiencia. Con la entrada en vigor de nuevas leyes europeas en 2025, las empresas e instituciones deben reducir su consumo energético en al menos un 30% respecto a niveles de 2020. En este escenario, el profesional del FM se convierte en un agente clave para alinear las operaciones con los objetivos de descarbonización, garantizando el cumplimiento normativo.
Finalmente, el Día Mundial del Ahorro de Energía también es una oportunidad para sensibilizar a los usuarios de los edificios. Campañas internas, formación al personal y señalética informativa pueden fomentar comportamientos responsables, como apagar luces y equipos cuando no se utilizan o ajustar la temperatura de forma eficiente
Archivado en:





