Alejandro González, Serveo
Alejandro González Energy Management Area Manager Serveo

Mantenimiento energético, gestión inteligente y sostenibilidad en edificios

Sostenibilidad en edificios, gestión energética, mantenimiento energético

La sostenibilidad en el ámbito de la edificación se ha convertido en un elemento prioritario de actuación ante el impacto ambiental del sector y su elevado consumo energético. Los edificios representan una parte significativa del consumo global de energía y de las emisiones asociadas, lo que ha impulsado regulaciones más exigentes y objetivos ambiciosos de descarbonización. En este contexto, la eficiencia energética ya no puede evaluarse únicamente desde el diseño, sino desde el comportamiento real de los edificios durante su fase de operación y mantenimiento.

La diferencia entre el rendimiento energético teórico y el consumo real observado en explotación continua es uno de los principales desafíos de la gestión energética. Factores como la variabilidad en los usos y la demanda, la degradación de los sistemas, la falta de ajuste operativo o la ausencia de un control energético continuo influyen de forma directa en este ámbito. El mantenimiento energético surge como una herramienta imprescindible para garantizar que los edificios mantengan niveles elevados de eficiencia y sostenibilidad a lo largo de toda su vida útil.

Además, la gestión energética permite detectar ineficiencias silenciosas que, sin generar fallos visibles, incrementan progresivamente el consumo. El mantenimiento energético permite identificar y corregir estas desviaciones de forma temprana, evitando su prolongación en el tiempo y garantizando el rendimiento energético real del edificio.

Pilar de la gestión energética: el mantenimiento energético

El mantenimiento tradicional de edificios ha estado históricamente orientado a preservar la disponibilidad de las instalaciones, priorizando la continuidad del servicio y la resolución de incidencias. Sin embargo, este enfoque es insuficiente cuando el objetivo es minimizar el consumo energético y reducir el impacto ambiental asociado a la operación de los edificios.

Hoy en día el mantenimiento energético introduce criterios específicos de eficiencia en la operación de las instalaciones, integrándose de lleno con la estrategia de gestión energética del edificio. Este enfoque considera la energía como una variable de control continua y crítica, cuidando el confort, poniendo el foco en la sostenibilidad y actuando sobre los sistemas para optimizar su rendimiento desde una perspectiva global.

Una correcta integración del mantenimiento energético facilita una operación más inteligente, al reducir consumos innecesarios, prolongar la vida útil de los equipos y disminuir las emisiones asociadas al uso de energía.

Además, el mantenimiento energético permite maximizar el retorno de las inversiones ya realizadas en eficiencia energética, asegurando que las mejoras implementadas mantengan su efectividad a lo largo del tiempo, y permite validar y reportar los ahorros conseguidos.

Modelos avanzados

El mantenimiento energético se estructura en tres diferentes niveles de actuación que permiten abordar la operación de una manera ordenada, eficiente y sostenible.

El mantenimiento preventivo energético se orienta a asegurar que los equipos con mayor impacto en el consumo operen dentro de los parámetros de funcionamiento y eficiencia previstos. Incluye actuaciones específicas destinadas a evitar pérdidas de rendimiento como la limpieza de intercambiadores, la calibración de sensores, el ajuste de sistemas de combustión o la revisión de aislamientos térmicos. Estas acciones permiten frenar la degradación natural que se produce con el uso continuado de las instalaciones y que provoca ineficiencias y sobreconsumos.

El mantenimiento conductivo energético controla de manera continuada los ajustes operativos que permiten adaptar el funcionamiento de los diferentes sistemas a la demanda real. La optimización de consignas, horarios y modos de operación reduce consumos innecesarios sin afectar al confort, contribuyendo de forma directa a una explotación más eficiente.

Por último, el mantenimiento predictivo energético se basa en el análisis de datos mediante el uso de herramientas software e inteligencia artificial para anticipar desviaciones en el funcionamiento eficiente del equipo o averías antes de que generen grandes impactos en el consumo o en el rendimiento de los sistemas. Este enfoque permite actuar de forma anticipada sobre fallos en equipos, ineficiencias y mejorar el rendimiento energético de manera continua antes de que esto tenga un impacto más agravado sobre las instalaciones.

Gestión inteligente y centralizada de edificios

La gestión energética avanzada de edificios complejos se apoya en la integración de datos procedentes de sistemas BMS, contadores energéticos y sensórica, permitiendo una visión continua y detallada del comportamiento real de los activos. Esta información se gestiona de forma centralizada desde nuestro Centro de Control de Energía, donde los Energy Managers supervisan el rendimiento energético, analizan desviaciones y coordinan actuaciones correctivas, preventivas y conductivas sobre múltiples instalaciones.

Sobre esta base de datos consolidada es posible implantar estrategias operativas de bajo o nulo CAPEX, orientadas a la optimización del funcionamiento de las instalaciones: ajuste de horarios de climatización e iluminación, optimización de consignas térmicas, secuenciación de arranque de equipos, control operacional de bombeo, ajuste de sensores de presencia y racionalización del uso de sistemas no permanentes, generando ahorros energéticos sostenidos sin afectar al confort ni a la continuidad del servicio.

La incorporación de analítica avanzada e inteligencia artificial en estos entornos permite evolucionar hacia un modelo de operación y mantenimiento energético predictivo, en el que incluso un software de IA implementado sobre el BMS de un gran hospital, resultó en ahorros energéticos de en torno a un 5 por ciento mediante el ajuste automático y autónomo de consignas. La experiencia revela ahorros de hasta el 20 por ciento por ajustes de horarios en iluminación o de hasta el 5 por ciento por la secuenciación de arranque de las máquinas de producción de frío.

Conclusiones

La sostenibilidad en los edificios no depende únicamente de su diseño, sino de su gestión y mantenimiento durante la fase de operación. El mantenimiento energético, integrado en una estrategia de gestión energética avanzada, permite cerrar la brecha entre consumo teórico y consumo real, mejorar el rendimiento energético y reducir el impacto ambiental.

La combinación de mantenimiento preventivo, conductivo y predictivo, apoyada en digitalización e inteligencia artificial, constituye una base sólida para avanzar hacia modelos de operación más eficientes y sostenibles. En este contexto, el mantenimiento energético no es solo una actividad operativa, sino un elemento estratégico para la transición energética del sector de la edificación.

En Serveo, disponemos de diversos casos probados en instalaciones reales donde se ha implementado el modelo de gestión energética y se han conseguido beneficios energéticos, económicos, sostenibles y operativos que suponen un ahorro tangible y medible